Febrero 2013 – Articulo Alvaro Rios
En una entrega de marzo del 2010, aseveramos: “Nadie puede dudar que el potencial de gas en Perú sea enorme. Lo evidencia la geología de la faja plegada del subandino Suramérica, que nace en Argentina y continúa en Bolivia y Perú”. Añadimos: “En el área aledaña a Camisea existe potencial de gas cercano a los 50 trillones de pies cúbicos (TPC), que sólo con grandes inversiones, apertura de mercados (internos y de exportación) y una estructura de precios adecuada, este potencial se traduciría en recursos, los recursos en reservas y las reservas en nueva producción”.
Y esto ha ocurrido en Perú. Desde hace varios años se ha realizado prospección y perforación exploratoria., particularmente en los lotes 88,56,57,58 y 76, donde existen estructuras visibles. A manera que la perforación exploratoria avanzaba, se fueron dando descubrimientos que no se traducian en reservas. Todo descubrimiento no puede traducirse en reserva. Solo cuando se puede llegar a los mercados con viabilidad económica (precios que permitan explorar, reponer moléculas e inversiones en la cadena de valor), los recursos se tornan en reservas.
Los recursos de gas que se descubrían aledaños a Camisea no tenian mercado. Empero, la Ley 29970 (Seguridad Energética y Promoción del Desarrollo de Polo Petroquímico), promulgada en diciembre de 2012, crea esta mágica figura de otorgar mercado a los recursos descubiertos y transformalos en reservas.
La oportuna y correcta decision de otorgar mecanismos de ingresos garantizados para el gasoducto al sur ha hecho que los reportes de reservas comiencen a aparecer en lotes con perforación. La garantía soberana otorgada para construir el gasoducto abre nuevos mercados en el sur para generación de energía eléctrica, petroquímica, minera, exportación de gas via GNL y distribución de gas natural para industrias, comercios, vehículos y domicilios. El lote 57 ha reportado nuevas reservas de 3 TPC a solo unos dias de promulgada la mencionada ley. Más recientemente el 88 ha subido sus reservas a 10.9 TPC y el 56, a 3.8 TPC. Mágicamente las reservas se han ido en estos tres lotes de 11.28 a 17.7 TPC. Creemos que en breve se tendrán sorpresas en el lote 58. Y cuando se perfore el 76, este año, y se descubra, no se reportarán recursos sino reservas. Este circuito eploración/mercados/inversión/precios es el que nunca fue entendido por muchos en Perú y creó una falsa sensación de que las reservas se agotarían.
Las reservas se agotan sólo cuando se cierran los mercados y los precios son demasiado bajos. Si no pregúnteles a nuestros vecinos en Argentina que en 10 años pasaron de netos exportadores a netos importadores.