Falta anclar la demanda de gas

Octubre 2016 – @alvaroriosroca – Se escucha en relación al Gasoducto Sur Peruano (GSP). Al respecto vale la pena hacer algo de análisis y formular algunas apreciaciones.

Es totalmente falso que no hay reservas, ni recursos descubiertos, ni recursos respectivos para cubrir la demanda del GSP y del Perú. Las reservas en el libro del Minem a finales del 2015 reportan lo siguiente. Lote 88 con reservas de 10.10 trillones de pies cúbicos (TPC), lote 56 con 2.30 TPC y 57 con 1.05 TPC. Un total de 13.45 TPC, sin contar las del norte de Perú y solo el área de Camisea.

El lote 88 desde el 2004 (12 años) produjo  1.47 TPC. Lote 56 que inició producción en el 2009 (7 años) produjo 1.103 TPC. Lote 57 produjo desde el 2014 (2 años) 0.049 TPC. Es decir, que el lote 88 se ha consumido el 12.7% de las reservas originales,  del 56, 32.4%, y del 57, 4.4%.

Proyectaremos la demanda del mercado interno a 10 años con una tasa de crecimiento equivalente de la tasa que creció en los último 8 años (16%). Se necesitarán alrededor de 5.4 TPC. Este supuesto resulta bastante exagerado, debido que la gran situación de líquidos por gas natural en el sector eléctrico industrial ha sido en los primeros años. Si proyectamos el consumo de la planta GNL de Melchorita hasta el final del contrato, se requiere otros 3 TPC. Es decir que de los 13.45 TPC de reservas probadas, en 10 años, aún quedarían 5.05 TPC que alcanzan para otros 7 a 10 años más.

El lote 58 tiene recursos descubiertos (no son reservas porque no hay mercado) de cerca de 2 TPC. Además, en los lotes (88, 56, 57, 58 y 108) hay varias estructuras visualizadas con recursos prospectivos visualizados con recursos prospectivos de aproximadamente 9 a 11 TPC adicionales. La pregunta el millón es, ¿quién en su sano juicio quiere que se siga invirtiendo en exploración si lo que no existe es mercado? En todas esa zona se estima que existen por lo menos 40 a 50 TPC de potencial gasífero. Resumiendo, hay mucho gas.

El GSP en sí es una obra de infraestructura estratégica para el Perú que da energía abundante y más económica al sur del país y además proporciona redundancia para la seguridad de abastecimiento eléctrico.

Como venimos manifestando desde la conceptualización del GSP, la clave está en ser ingeniosos para anclar demanda que redundará en los siguientes beneficios:

  1. Bajará la tarifa de transporte en el gasoducto y no habrá subsidio del sector eléctrico.
  2.  La exploración que está determinada se reactivará porque habrá mercados.
    1. Se dinamizará el aparato productivo en el sur del Perú con el consecuente movimiento económico.
  3. Se tendrán mayores regalías e impuestos por producción adicional de gas natural.
  4. Varios otros.

Masificar con el gas del sur de Perú es, sin duda, una prioridad y creemos que el nuevo Gobierno lo tiene muy claro en su política energética. Empero, la demanda de los sectores domésticos, comercial. vehícular e industrial es muy pequeña y no tiene impacto en la demanda. La exportación de energía eléctrica a Chile y de paso a Argentina está quedando atrás debido a los grandes avances en nuevas tecnologías renovables con costos cada vez mas bajos y mayor abundancia de GNL en contratos firmados.

Creemos, sinceramente, que es posible aún anclar petroquímica de metano  para hacer urea y nitrato de amonio y también metanol competitivamente. Es cuestión de ingenio. Finalmente, creemos que se debe dejar que al sur exista una nueva planta de GNL para mirar mercados deficitarios en toda América Latina y Asia.

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